Skip navigation

Tag Archives: frío

Da igual a dónde huya, siempre viene enganchado al final de mi alargada sombra, a la sombra de mi cabeza.

Cuando dejo de sentir las garras y su chasquido de lengua detrás de mí, paro de correr, me apoyo jadeando en silencio sobre mis rodillas y escucho atentamente. Se ha ido. Sonrío y vuelvo a caminar, vuelvo a saludar y a reír despreocupado. Nada más lejos de la realidad.

Ha aprovechado para subirse definitivamente a la sombra de mi cabeza y se empieza a extender por el resto de ella, alargando los dedos hasta alcanzar casi las hormas de mis zapatos para dejar ese plano negro en dos dimensiones y aventurarse a lo escalofriantemente real, a algo más serio que la proyección de mi cuerpo.

-Joder, otra vez no…

Y retomo mi huida con un ridículo gritito ahogado teniendo que dejar, por fuerza, de saludar y reír.

Espero que no se me desaten los cordones.

Entre mil cabezas me muevo sin ser visto. Soy. Existo. Toco. Duermo, Pero nadie me ve, nadie me escucha.

 

Soy una sombra de mil cabezas, un amigo pasajero donde nadie hay ya, donde nadie queda a estas alturas.

 

El cielo ya está despejado y su intenso azul me hiere en mis retinas.

 

Una sombra que es rechazada en una mala palabra, en un mal momento y en un mal lugar, una sombra que se torna corpórea cuando alguien necesita un culpable.

 

Una sombra que una vez cumplido su cometido, vuelve a su estado de perpetua negrura, pegada adonde quiera que vaya, amoldándose a cualquier superficie, a cualquier situación.