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Monthly Archives: febrero 2008

Si no existiera el tiempo, no haría otra cosa más que mirarte. Todo el día.

Te miraría por el día, a contraluz. Vería tu silueta tendida en la cama. Te vería levantarte y arreglarte el pelo, la ropa y los ojos.

Por la tarde te vería en la penumbra dorada del sol fundiéndose en el horizonte. Te vería sentada, haciendo como que escribes, mientras me echas miradas furtivas por encima del hombro con ojos burlones, preguntándome que qué pasa. O bien en silencio, dirigiéndome una sonrisa forzada, que dura apenas dos segundos y que delatan que en realidad no estabas haciendo nada, salvo pensar en tu inescrutable cabecita y que te avergüenzas de ser observada.

Por la noche te vería deshacerte de gula, royendo sándwiches o patatas fritas, mientras preguntas con la boca llena si de verdad no quiero un poco.

Por fin, de madrugada, te vería, tarde o temprano, respirar con suavidad, otra vez, desde el principio, tumbada en la cama, a mi lado, suave y caliente, cogiéndote por la cadera.

 

Tras el día agotador, dormiría.
Y todas las demás cosas que yo pudiera verte hacer, ese resto de infinitas posibilidades, las soñaría.

Cando fun a Portujale

A cabalo dun mosquito

Dixéronme os Portujeses

 

“¡Qué cabalo máis bonito!”

(Cuando fui a Portujal

a caballo de un mosquito

Me dijeron los Portugueses

“¡Qué caballo más bonito!”)