Extendí la mano para encender la luz, pero en vez de darle a la llave, me pinché.
Tras ese día, poco a poco he ido notando cómo mi cuerpo pesa cada día más. La sangre se mercuria y los músculos y tendones se endurecen.
La espina estaba envenenada y ahora necesito descansar. Descansar para que se me licue la sangre y se me mullan los músculos.
Descansar hasta que me canse de hacerlo.