Llueve.
Se empapa. Se impregna en líquido transparente. Agua de mar. Agua tibia. Lágrimas.
- ¿Te has divertido mientras mentías?
La rabia y la venganza lo cubren como una gruesa capa de negra pez. Todo buen recuerdo queda empañado. Sus ojos, cerrados. Ciego.
Sus nudillos son ahora piedra caliza.
-… más vale que te vayas…
Llueve.
Llora.